La Reserva Federal vigilará el progreso en la economía hasta 2011 antes de decidir cuánto tiempo mantendrá los tipos en niveles extremadamente bajos, según James Bullard, presidente de la Fed St. Louis. En una entrevista con Reuters, Bullard ha indicado que la economía va mejorando y que la Fed observa muy de cerca los riesgos de la crisis de deuda europea.
En cuanto a los tipos, ha señalado que la máxima autoridad monetaria no podría prometer cuándo subiría el precio de dinero. “De momento, la economía está recuperando bastante bien. Tenemos algunos riesgos -tenemos la situación en Europa, que vigilamos muy de cerca- pero veremos cómo van las cosas hasta el otoño y entrado 2011”. Recordamos que la Fed recortó los tipos hasta el rango del 0% al 0,25% en diciembre del 2008.
En cuanto a Europa, aunque Bullard ha admitido que los precios para asegurar la deuda de los bancos han subido debido al aumento en la volatilidad causada por la crisis, ha señalado que no es comparable con la situación tras el colapso de Lehman Brothers. Esto gracias a las garantías de la Zona Euro para proteger los bancos de la quiebra. “Con este tipo de garantía, es difícil imaginar una crisis bancaria. Podría ser caro, podría haber otras ramificaciones, pero es difícil pensar que esto causaría un estallido global”. Bullard ha declarado que es posible que la crisis europea empeore, pero “gracias a las garantías, no espero un contagio al sistema global bancario”.
Por último, el presidente de la Fed de St. Louis ha asegurado que no ve señales de deflación y cree que la inflación, aunque todavía en niveles bajos, se aceleraría si la recuperación siguiera su curso.
J.M.
Fuente: Bolsamanía.com
Las previsiones de primavera de la Comisión confirman que la recuperación económica está teniendo lugar en la UE. Tras haber experimentado la mayor recesión de su historia, se prevé que la economía de la UE crezca un 1% en 2010 y un 1,75% en 2011. Con respecto a las previsiones de otoño de la Comisión, se trata de una revisión al alza de un cuarto de punto porcentual para este año, debido al marco exterior más favorable de que disfrutan los países de la UE. No obstante, la débil demanda interna sigue obstaculizando una recuperación más vigorosa. Se prevé que la rapidez de la recuperación varíe entre Estados miembros, reflejando sus particulares circunstancias y las políticas que aplican. Las condiciones del mercado laboral han mostrado recientemente signos de estabilización, previéndose que la tasa de desempleo de la UE alcance un máximo este año, en un nivel inferior al previsto anteriormente, aunque, en cualquier caso, próximo al 10%. Las medidas presupuestarias que se han aplicado temporalmente han sido fundamentales en la inversión de la tendencia de la economía de la UE, pero también han agravado el déficit público, que aumentaría hasta el 7,25% del PIB en 2010, y disminuiría ligeramente en 2011.
En palabras de Olli Rehn, Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, “las mejores perspectivas de crecimiento económico para este año constituyen una buena noticia para Europa. Ahora debemos garantizar que el crecimiento no quede truncado por los riesgos relativos a la estabilidad financiera. El crecimiento sostenible requiere unos esfuerzos resueltos de saneamiento presupuestario y reformas que fomenten la productividad y el empleo”.
La recesión económica finalizó en la UE en el tercer trimestre de 2009, gracias en gran parte a las excepcionales medidas de crisis aplicadas en el marco del Plan Europeo de Recuperación Económica, aunque también debido a otros factores temporales. Más allá de la reactivación inicial, la recuperación está resultando más gradual que en anteriores ocasiones, lo cual no es sorprendente teniendo en cuenta el carácter extraordinario de la reciente recesión.
RECUPERACIÓN GRADUAL TRAS LA CRISIS
Aunque globalmente las perspectivas de crecimiento a corto plazo siguen sin ser favorables, se prevé cierta mejora en comparación con las previsiones de otoño, y ello como consecuencia de un mayor repunte del comercio y la actividad económica mundial al inicio del año y de unas mejores perspectivas de la economía mundial. La economía de la UE afronta factores adversos en diversos frentes, que se prevé frenarán la demanda. El perfil de esta recuperación probablemente se verá afectado, en cierta medida, por una serie de factores temporales, relacionados con las condiciones climáticas, de carácter cíclico o inducidos por las políticas aplicadas.
Se prevé que el crecimiento del PIB no se afianzará hasta finales de 2010, con la desaparición gradual de estos efectos.
PRESIÓN SOBRE EL MERCADO DE TRABAJO Y LAS FINANZAS PÚBLICAS
Los efectos de la crisis económica sobre el mercado laboral de la UE, aunque han sido sustanciales, parecen de magnitud algo menor que la prevista inicialmente. Ello se explica por la aplicación de medidas a corto plazo y el mantenimiento preventivo de personal en algunos Estados miembros, aunque también se deriva de reformas anteriores. Recientemente están apareciendo indicios de estabilización y las perspectivas son ahora algo mejores que las presentadas en las previsiones de otoño. No obstante, debido al desfase que se observa habitualmente entre la evolución de la economía real y la evolución del mercado de trabajo, se espera que el empleo siga disminuyendo este año, en alrededor del 1%, y no empiece a aumentar hasta 2011. Se prevé que la tasa de desempleo de la UE se estabilice en una cifra cercana al 10%.
EXPECTATIVAS DE INFLACIÓN MODERADA
La inflación de los bienes de consumo ha experimentado un ligero repunte respecto de los bajísimos niveles del año pasado. Sin embargo, la persistencia de la debilidad de la economía probablemente frenará las subidas salariales y la inflación, compensando en parte el incremento previsto de los precios de los productos básicos y, en el caso de la zona del euro, la debilidad del euro. Se prevé que la inflación IPCA se sitúe por término medio en el 1,75% este año y el año próximo en la UE (y en el 1,5% y el 1,75%, respectivamente, en la zona del euro).
INCERTIDUMBRE AÚN ELEVADA Y RIESGOS GLOBALMENTE EQUILIBRADOS
Sigue pesando un alto grado de incertidumbre sobre la recuperación de la UE, como ilustran las recientes tensiones de los mercados de obligaciones estatales. La previsión también está sometida a incertidumbre, con unos riesgos globalmente equilibrados.
Y EN ESPAÑA
La Comisión Europea ha mejorado sus cálculos para España en sus previsiones de primavera. El Producto Interior Bruto cerrará 2010 con una caída del 0,4% frente al 0,8% que calculaba en otoño, aunque se mantiene como la única entre las grandes que seguirá en recesión a final del ejercicio, y volverá a crecer un 0,8% en 2011. Además, augura que la economía española dejará de caer en el primer trimestre con un 0,0% y recuperará las tasas positivas intertrimestrales en el segundo.
N.A.